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LA PRESTACION POR MATERNIDAD. EXENCION Y RECLAMACION

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COBERTURAS EXENTAS DE LA SEGURIDAD SOCIAL. LA PRESTACION POR MATERNIDAD

La Prestación por Maternidad y la interpretación razonable de la norma.

Por Antonio Sánchez Galán
Director del Curso de Nóminas, Seguros Sociales y Contratación presencial en Madrid  en Contaniifformación

El 6 de julio de este año se publicó una sentencia por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid que declara exenta de tributación la prestación por maternidad. Este mismo tribunal en otra sentencia anterior ya se había pronunciado en idéntico sentido.

 

La discrepancia de los tribunales con los criterios administrativos de hacienda, que considera la prestación gravable, estriba en un tema de  interpretación normativa.

 

Jurisprudencialmente la cuestión está zanjada desde hace tiempo y no se encuentran diferencias a la hora de interpretar la normativa tributaria del resto de normativas.

 

La normativa fiscal es contundente al establecer en el artículo 12 de la vigente Ley General Tributaria que no se apliquen criterios de interpretación diferentes al resto del ordenamiento cuando dice que “ 1. Las normas tributarias se interpretarán con arreglo a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 3 del Código Civil…”

 

A este respecto el apartado 1 dice:  “1. Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas.”

 

La jurisprudencia ha barajado a lo largo del tiempo diferentes criterios para interpretar las normas. Los de tipo económico, que condicionan la normativa tributaria aplicable al tipo de resultado económico que se obtiene, afectando sensiblemente al principio de seguridad jurídica, y otros basados en interpretaciones restrictivas o de seguimiento estricto del tenor literal de la ley.

 

Quedaron atrás estos criterios y ya desde los años setenta parece claro que la teoría general de interpretación de leyes que siguen todos los tribunales se dirige por lo que la ley dice sin ningún tipo de prejuicios en relación a ser demasiado estrictos o restrictivos en función de quién pueda resultar perjudicado o beneficiado, o en función del tipo de materia que se trate.

 

Esta limpieza de prejuicios se debe aplicar a la normativa fiscal incluso en materia de exenciones, deducciones o cualquier otro tipo de beneficio que articule la norma, atendiendo en todo momento a criterios de literalidad sí, pero perfeccionando la interpretación en base a herramientas que se basen en criterios sistemáticos, históricos y teleológicos que concreticen y ensalcen el verdadero objetivo de la norma.

 

Sirva de guía lo anterior para hacer ahora una correcta interpretación del artículo 7.h de la vigente Ley de IRPF en lo que a materia de exenciones se refiere, y más concretamente para incluir en ellas, la prestación por maternidad.

 

Literalmente dicho artículo establece “…h) Las prestaciones familiares reguladas en el Capítulo IX del Título II del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio, y las pensiones y los haberes pasivos de orfandad y a favor de nietos y hermanos, menores de veintidós años o incapacitados para todo trabajo, percibidos de los regímenes públicos de la Seguridad Social y clases pasivas.

Asimismo, las prestaciones reconocidas a los profesionales no integrados en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos por las mutualidades de previsión social que actúen como alternativas al régimen especial de la Seguridad Social mencionado, siempre que se trate de prestaciones en situaciones idénticas a las previstas en el párrafo anterior por la Seguridad Social para los profesionales integrados en dicho régimen especial. La cuantía exenta tendrá como límite el importe de la prestación máxima que reconozca la Seguridad Social por el concepto que corresponda. El exceso tributará como rendimiento del trabajo, entendiéndose producido, en caso de concurrencia de prestaciones de la Seguridad Social y de las mutualidades antes citadas, en las prestaciones de estas últimas.

Igualmente estarán exentas las demás prestaciones públicas por nacimiento, parto o adopción múltiple, adopción, hijos a cargo y orfandad.

También estarán exentas las prestaciones públicas por maternidad percibidas de las Comunidades Autónomas o entidades locales”.

 

 No se complica por tanto la administración para considerar gravable dicha renta pues del tenor literal se infiere que no está incluida la prestación por maternidad satisfecha por  entes distintos a los de las Comunidades Autónomas o entidades locales.

 

La administración realiza una interpretación literal y restrictiva de la exención, cuando acabamos de  ver que los criterios de interpretación generalmente aceptados descansan en una interpretación histórica, teleológica y sistemática de las normas.

 

En el caso que nos ocupa, daremos con las claves de la interpretación más ajustada a derecho si definimos cual es el sentido y la finalidad de la exención

 

En cuanto al primero ¿Qué sentido habría tenido dejar gravada la prestación por maternidad estatal  y exentas las autonómicas y locales? Obviamente ninguno como se puede fácilmente deducir de la exposición de motivos de la Ley 62/2003 de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social de 30 de diciembre de 2003 que introdujo la exención en la Ley de Renta “..se establece la exención de las prestaciones públicas percibidas por nacimiento, parto múltiple, adopción, maternidad e hijo a cargo, entre las que se incluyen las prestaciones económicas por nacimiento de hijo y por parto múltiple previstas en el Real Decreto Ley 1/2000, de 14 de enero,…”.

 

El propósito del legislador no fue excluir la prestación por maternidad como acabamos de ver  en la exposición de motivos, lo único que ha ocurrido es que en el artículo 7.h se sistematiza la lista de prestaciones por razones de economía y simplicidad pero dando por sentado la inclusión de la prestación por maternidad.

 

En el ámbito de coberturas de la Seguridad Social, es una constante simplificar la lista de prestaciones para no hacer artículos demasiados densos innecesariamente. En este sentido, por ejemplo, el artículo 42 de la Ley de Seguridad Social vigente, como el 38 en antiguo texto derogado las letras c) y d) hacen una lista que delimita todas las prestaciones públicas que corresponden a la acción de cobertura de la Seguridad Social y que son literalmente las siguientes:

 

“…c) Prestaciones económicas en las situaciones de incapacidad temporal; maternidad; paternidad; riesgo durante el embarazo; riesgo durante la lactancia natural; cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave; invalidez, en sus modalidades contributiva y no contributiva; jubilación, en sus modalidades contributiva y no contributiva; desempleo, en sus niveles contributivo y asistencial; muerte y supervivencia; así como las que se otorguen en las contingencias y situaciones especiales que reglamentariamente se determinen por Real Decreto, a propuesta del Ministro de Trabajo e Inmigración.

Las prestaciones económicas por invalidez y jubilación, en sus modalidades no contributivas, se otorgarán de acuerdo con la regulación que de las mismas se contiene en el Título II de la presente Ley.

Las prestaciones por desempleo, en sus niveles contributivo y asistencial, se otorgarán de acuerdo con la regulación que de las mismas se contiene en el Título III de esta Ley.

d) Prestaciones familiares de la Seguridad Social, en sus modalidades contributiva y no contributiva

 Las prestaciones familiares, en su modalidad no contributiva, se otorgarán de acuerdo con la regulación que de las mismas se contiene en el título II de esta ley.”

 

Significa esto a caso que al aparecer en la lista las de maternidad si son prestaciones económicas de naturaleza pública dentro del ámbito de cobertura de la Seguridad Social y sin embargo las de nacimiento, parto, hijos a cargo no lo son al no aparecer citadas textualmente en la lista. Volvemos a lo mismo,  el legislador sistematiza y simplifica pero de facto la finalidad que se persigue es hacer una lista de todas aunque para ello no se citen expresamente.

 

Como digo, toda la acción de protección social está plagada de estas simplificaciones al enunciar unas prestaciones u otras y no por ello perdemos de vista cual es la finalidad de la norma.

 

Teleológicamente no deberíamos dudar de que no parece ilógico pensar que la prestación por maternidad está exenta sin que por ello estemos cometiendo un exceso en la interpretación de una prestación que no se cita expresamente en el artículo 7.h,  antes al contrario, la reconstrucción objetiva y crítica de una norma constituye en sí mismo el mejor ejercicio de aplicación de los criterios interpretativos generalmente aceptados en la doctrina actual.

 

Contaniif Formación SL
Plaza Mostenses 13, 28015 Madrid.
En Madrid , 21 de diciembre de 2017

 

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